Desde mi ignorancia futbolera
Foto tomada de Pulzo Por: Diógenes Armando Pino Ávila Debo comenzar confesando que nunca patee un balón, ni cuando niño, soy poco aficionado al futbol, no sé, no me llama la atención al punto de ser hincha furibundo cazador de discusiones. No siento la dopamina futbolística que me induzca a subir en una moto o un carro en una marcha con banderas, espumas, pitos, música a alto volumen, alcohol y gritos, no me veo en una caravana triunfalista porque mi equipo, el de mis preferencias gane un partido o una copa. Tampoco identifico mi patria con una selección de ningún deporte, por buena que sea. Lo anterior no quiere decir que critico a quienes lo hacen, solo cuento mi experiencia personal. En casa la cosa es diferente, mis hijos desde pequeños eran hinchas de equipos diferentes, el mayor del América de Cali, el segundo del Nacional, ninguno del Junior, ni del Unión que era lo lógico por pertenecer al Caribe Colombiano. Esto me obligaba a comprar, para ellos, afiches y camisetas ...